09 septiembre 2009

Esclavos de Hoy.

Por Hector Alejandro.

La esclavitud no termina. Vivimos en una sociedad que utiliza nuevos métodos (la democracia como camuflaje de la verdadera realidad), pero que aún mantiene vivos al señor y sus esclavos. En ciertas latitudes, la subsistencia ¨más¨ básica obliga, en otras la ilusión de una vida llena de placeres (la llamada calidad de vida)(muy poco de lo que tenemos y queremos es realmente necesario), en todas lo mismo, aunque enmascarado o teñido con uno u otro color (en algunos sitios funciona a la perfección el miedo y la represión).
Hay que salir de allí. Lo primero, librarse de los grilletes mentales, dar la libertad a nuestro pensamiento. Ser libres es un derecho (también un deber, ser libres y luchar por la libertad de quien lo quiera), pero el comienzo debe partir de nuestro ser.
Dejando de pensar como esclavos, dejaremos de tener amos.
No necesito que seas mi dueño, y si lo miras bien tu no necesitas ser mi dueño tampoco.

El dinero es una nueva forma de esclavitud, que sólo se distingue de la antigua por el hecho de que es impersonal, de que no existe una relación humana entre amo y esclavo. Liev Nikolaievich Tolstói (1828 - 1910)

DE LOS VERSOS SENCILLOS (Fragmento)
José Marti.

El viento, fiero, quebraba
los almácigos copudos;
andaba la hilera, andaba,
de los esclavos desnudos.

El temporal sacudía
los barracones henchidos:
una madre con su cría
pasaba, dando alaridos.

Rojo como en el desierto,
salió el Sol al horizonte:
y alumbró a un esclavo muerto
colgado a un seibo del monte.

Un niño lo vio: tembló
de pasión por los que gimen:
¡Y, al pie del muerto, juró
lavar con su vida el crimen!

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