16 abril 2010

Tramas corruptas por todos lados. No se salva nadie.
¿Y antes que pasaba? ¿Eramos ciegos o que?
Primero fueron los que querían el poder. Y ahora los que querían el dinero. Y la gente con necesidad, y la familia dividida, y el futuro (¿incierto o inexistente?), y a ellos sin importarle un comino. Coger lo que no es de uno es un delito, seas quien seas.
¿Confiables? Y pensar que con sus trajes y palabras llenas de consignas (vacías), daban esa impresión (al parecer es cierto eso de la mona vestida de seda). Juraban lealtad y hasta ofrendaban su vida a la causa, daban lecciones de moral y patriotismo y casi que se les podía creer.
Por suerte la crisis ha llevado a revisar y tomar medidas. Espero que sea para bien y de una vez y por todas se acabe el delito y la corrupción.

1 comentario:

  1. Amigo Héctor, espero que tengas razón y la lucha contra la corrupción sea cierta y contundente. Pero probablemente hay que empezar a atajarla desde abajo, desde los pequeños corruptos que pisotean sin piedad a quienes tienen cerca, de quienes intentan subir y subir a cualquier precio, porque cuando se sientan en el sillón es ya más dificil ejercer control sobre ellos. y ese puede que sea nuestro pequeño campo de acción, no consentir el "todo vale", que es lo que impera. Sólo si nos movilizamos de
    alguna manera contra ellos la sociedad podrá cambiar.

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