27 julio 2010

Los hijos de los vencedores (son los derrotados)

luizzo alfa.

Intocables, burocracia a prueba de balas y de gritos, sentimientos defenestrados, inteligencias apaleadas, ideales machacados como ajos, sueños retardados mas no disueltos, nostalgias qué te marcan como ganado, sectarismos diabólicos, individualismos, vanidades y traiciones, ansiedades angustiosas, amor, incomprensión , odio, mucho odio! Y esperanza, qué no es lo ultimo que se pierde , cuando se pierde la esperanza detrás viene la dignidad, solo el tiempo es nuestro aliado y quizás a la vez nuestro enemigo, la juventud se torna esquiva, las esperanzas se aletargan, recogemos tempestades sembradas en el pasado, la tarea es ardua como siempre lo ha sido, todo es un ciclo, la vida lo es, la historia la hacen los vencedores ,la de sus hijos esta aun por hacer ,hay que pasar la barrera, no olvidarla, pero dejarla atrás, ya la puerta está a la vista, pero no al tacto, nocorramos, pero vayamos con pasos de gigante, y esperemos sigilosamente nuestra oportunidad, entonces si de correr, entonces si de aferrarnos al picaporte del amanecer y emerger del peso de nuestro pasado ,glorioso y bastardo, del peso de nuestros padres y nuestros miedos, del peso de la historia y sus escaramuzas, emerger de nuestro propio peso, que es el mas grande de todos, por lo que hemos callado, por loque hemos sufrido, por lo que hemos llorado y por los que no están con nosotros pero encendieron la chispa, por los que le queda poco tiempo, y no han dejado caer la pluma, por los que nos enseñaron, por los que nos subestimaron, sobre todo a estos, que no nos vieron venir, que no supieron ver nuestra fuerza mental, nuestro profundo análisis, nuestra osadía, nuestros principios, que no son inherentes a clanes o patrias sino a todo ser humano, mi mayor esperanza es que mis hijos no escriban la segunda parte de este articulo, que no analicen el pasado como lo estoy haciendo ahora, sino que disfruten su futuro y puedan ver al horizonte no una esperanza, ni una puerta prometedora, sino al horizonte mismo.

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